Cuando llegamos a la comunidad Tzajalhucum en el municipio de San Juan Cancuc, en los Altos de Chiapas, ya estaban las familias tseltales reunidas en una cancha de primaria para que las enfermeras de la Secretaría de Salud del Estado, les aplicaran las vacunas contra el sarampión.
Se instalaron siete módulos, en cada módulo había dos enfermeras, algunas hablantes de la lengua materna, otras estudian la lengua, y en algunos casos los mismos pobladores fueron los intérpretes.
Y es que en este municipio casi el 89% de la población habla la lengua tseltal.
Lo que más me llamó la atención fue la cartilla de vacunación que hacen como propias algunas familias, era un papel que decía: Sistema de Vacunación Zapatista, Zona Altos de Chiapas. Esto habla de que pobladores que también se consideran del EZLN aceptaron la vacuna de la Secretaría de Salud.

Luego nos fuimos a una casa de cemento, ubicada en una montaña, ahí estaba una joven de 18 años de edad embarazada, el doctor y enfermeras la revisaron y dijeron que era un posible caso de sarampión. No pudieron aplicarle la vacuna, dijeron que deberían aislarla y que la tendrían en monitoreo. Como agradecimiento la familia nos regaló agua y refresco.

Hablé con Elizabeth Albores Ordóñez, jefa de enfermeras de la Jurisdicción Sanitaria Número II de San Cristóbal de la casas, me explicó que antes de la vacunación contra el sarampión tuvieron que dialogar con la comunidad para poder ingresar porque se rigen por usos y costumbres .
“Cuando la población acepta las vacunas, sabemos que estamos salvando vidas”.
La jefa de enfermeras me dijo que 124 familias tzeltales de esta comunidad fueron vacunadas en una sola jornada. “Estamos conteniendo el sarampión y previniendo posibles brotes”, destacó.
En Chiapas no hay muertes por sarampión, y actualmente han aplicado 993 mil vacunas en todo el estado.


